Buscar este blog

Cargando...

Neobux

jueves, 28 de enero de 2010

Cómo detener un ataque al corazón en 30 segundos (Madison Cavanaugh)

¿Puede un condimento culinario común utilizado en los platos picantes detener realmente un ataque al corazón o una angina de pecho? Éstos médicos dicen que sí.

La cayena (también llamada capsicum frutescens), es una guindilla empleada básicamente para aromatizar platos, pero también se ha usado con fines médicos durante siglos. Esta planta estimulante se ha utilizado ampliamente en todo el mundo para tratar una variedad de afecciones de la salud, incluyendo el ataque al corazón, la circulación deficiente, la dispepsia por hipocloridia, el dolor crónico, y el dolor de garganta, de cabeza y de dientes, entre otros.

Las propiedades medicinales de la cayena derivan de una sustancia parecida a la resina conocida como capsicina. La capsicina es una sustancia que posee propiedades termogénicas, es decir, aumenta la temperatura corporal y es el mayor estimulante de la corriente sanguínea conocido. No provoca palpitaciones, hiperactividad ni un aumento de la presión sanguínea como otros estimulantes. Asimismo proporciona un alivio temporal del dolor, por lo que se utiliza en productos tópicos reductores del dolor, tales como Capsazin-P, Zostrix-HP, Dolorac, R-Gel y otros.

Durante las últimas décadas, la cayena se ha ido ganando poco a poco la reputación de ser una planta maravillosa. El Dr. Richard Schulze, un notable médico herborista y naturópata, afirmó; "Si llegas a conocer profundamente una sola planta en tu vida, que sea la cayena. Es la más poderosa de todas."

Quizás el mayor reconocimiento que ha adquirido la cayena en las últimas décadas es su capacidad de detener un ataque al corazón o una angina de pecho. El Dr. Richard Anderson, autor de "Cleanse & Purify Thyself" ("Límpiate y purifícate"), informó que uno de sus colegas corrió hacia el parking para atender a un hombre que había muerto de un ataque al corazón mientras estaba aparcando su coche. El médico le puso tintura de cayena en la boca, y al cabo de pocos minutos, su corazón empezó a latir de nuevo.

Según el Dr. John Christopher, pionero en la fitoterapia, "En 35 años de práctica, atendiendo a la gente y enseñando, nunca he perdido a un paciente debido a un ataque al corazón cuando me han llamado a casa, y la razón es que allí donde voy, si todavía siguen respirando, les doy un té de cayena (una cucharadita de cayena en una taza de agua caliente) y en pocos minutos están de vuelta a la vida normal."

La cayena ha demostrado detener un ataque al corazón en tan sólo 30 segundos. Quizás la anécdota más conocida es la de un hombre de 90 años de Oregón que sufrió un terrible ataque al corazón. Cuando los médicos llegaron a su casa le declararon muerto. Su hija pudo administrarle extracto de cayena y, en pocos minutos, recuperó la conciencia. Posteriormente fue llevado al hospital, y mientras se encontraba en un estado de semi-conciencia, su hija continuó dándole el extracto de cayena. Cuando llegó al hospital se había recuperado por completo, ¡e insistió en que le llevaran de nuevo a casa porque tenía que cortar el césped! Cuando el médico le preguntó a la hija qué le había dado y ella le respondió "cayena", el médico declaró que era lo más parecido a un milagro que había visto en su vida.

La capsicina de la cayena no tiene rival en su capacidad de estimular la circulación y aumentar la acción del corazón. Dispone de un mecanismo de acción que posee la extraordinaria habilidad de incrementar la acción cardiovascular al tiempo que disminuye la presión sanguínea. La capsicina produce un efecto energizante en todo el sistema cardiovascular.

El Dr. Anderson cree que la cayena fortalece en gran medida el corazón y posiblemente podría incluso prevenir los ataques. De forma rutinaria lleva en su coche cápsulas de cayena, y las lleva consigo siempre que va de excursión, a hacer montañismo o senderismo. "Nunca sabes cuándo puedes encontrarte a alguien que está sufriendo un ataque al corazón", dice.

Sin embargo, otros médicos insisten en que las cápsulas de cayena no son tan eficaces como las tinturas o el polvo de cayena en las situaciones de emergencia, como en el caso de un ataque al corazón o angina de pecho. Si la persona que ha sufrido un ataque está consciente, se sugiere que se le viertan en la boca de 5 a 10 gotas de tintura de cayena (o una cucharadita de polvo de cayena disuelta en un vaso de agua caliente), y que se repita cada 15 minutos hasta que la crisis haya pasado.

Exención de responsabilidad: La información aquí contenida está basada en la investigación llevada a cabo por la autora, salvo que se indique lo contrario. Esta información no pretende sustituir la relación personalizada con un profesional de la salud cualificado ni pretende ser ningún tipo de consejo médico. Pretende ser un intercambio de conocimiento e información procedentes de la investigación y la experiencia de la autora. La autora le insta a tomar sus propias decisiones acerca de su salud basándose en su propia investigación y en colaboración con un profesional sanitario cualificado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada